Hay destinos crueles y destinos ridículos. El suyo tuvo la cortesía de ser ambas cosas. León Esquivel pasó media vida escribiendo una novela para demostrar que existía. >Nadie lo dijo. Mientras esperaba, trabajó como funcionario, envejeció entre expedientes y descubrió que la monotonía también puede ser una forma lenta de enfermedad. Bebió para soportarla. Después bebió para olvidar que bebía. Finalmente bebió porque ya no recordaba qué otra cosa podía hacer.
Prijshistorie
* Prijshistorie bevat geen data van Amazon, Amazon Marketplace.
Prijzen voor het laatst bijgewerkt op: