EL PLANETA LEJANO Relato inicial de la Segunda Parte 1. El silencio que no pertenece a ningún mundo La oscuridad no era ausencia de luz, sino ausencia de Manuel. El universo entero parecía haber inhalado y olvidado exhalar. Los relojes de Villa Edén seguían quietos, pero ahora no era por naturaleza: era por miedo. En la Tierra, los humanos miraban un cielo que ya no les pertenecía. Control Roth dominaba la atmósfera como un dios enfermo, extendiendo sus filamentos líquidos sobre continentes enteros. Pleuroto, desde un plano que ningún satélite podía registrar, deformaba la presión del aire, alteraba las nubes, convertía el clima en un arma. Los Gareanos, antaño orgullosos, se escondían en túneles y ruinas. No quedaba un líder. No quedaba un plan. >¿Dónde está Manuel? Porque sin él, la Luz no respondía. Sin él, el Planeta Manuel -aquel cuerpo celeste que latía con su esencia- había quedado petrificado, sin brillo, sin pulso, sin memoria. Y sin ese pulso, el universo entero comenzaba a deshilacharse.
AmazonPages: 191, Paperback, Independently published
Prijshistorie
* Prijshistorie bevat geen data van Amazon, Amazon Marketplace.
Prijzen voor het laatst bijgewerkt op: