El Peso de las Raíces Llegué a la capital con los bolsillos llenos del polvo de mi pueblo y el eco de mis vivencias infantiles golpeándome las sienes. En ese entonces, yo creía que la vida se construía sobre cimientos de mármol y promesas de justicia, estructuras imponentes que nada podría derribar. Ignoraba que las columnas que sostienen el mundo no son de piedra, sino de una sustancia mucho más frágil: la memoria y el cansancio. >Por mis temores de forastero en la capital de México hice un juicio temerario del entorno indiferente del asfalto. Jamás imaginé que mi historia, y la de tantos otros, estaba a punto de ser aplastada por el cuero de una bota militar en una plaza donde el pasado y el presente se fundirían en un mismo charco de sangre. >Aprendí demasiado pronto que en este país las columnas que sostienen el cielo suelen estar limitadas por el tiempo y la desmemoria. Antes de la bota, antes del asfalto y de la sangre que no me pertenecía, yo fui un joven habitado por el aroma a tierra húmeda de mi pueblo. Salí de casa; pero no por iniciativa propia, destinado al futuro que mi padre dejó olvidado en una vía de ferrocarril, sin saber que la capital no era una meta, sino el exilio más amargo de todos: el de quien vive físicamente en un lugar mientras su alma sigue arraigada en su terruño, esperando un regreso que la historia se encargaría de mitificar.
AmazonPages: 127, Paperback, Independently published
Prijshistorie
* Prijshistorie bevat geen data van Amazon, Amazon Marketplace.
Prijzen voor het laatst bijgewerkt op: